About me

Para los no iniciados, el camming es donde los clientes del servicio ven una transmisión en vivo o pagan por vídeo chats privados con una trabajadora sexual. En la última década se ha convertido en una parte masiva - y de forma frecuente rentable - de la industria del entretenimiento para adultos, mas a pesar de ser una profesión absolutamente honesta, aún hay muchos conceptos erróneos y estigmas en torno al trabajo.

 

Hablamos con Saskia sobre de qué forma es ser una modelo de cámara a tiempo completo, desde tener sus vídeos pirateados y las citas, y por qué razón las chicas webcam no son diferentes de un freelancer promedio.

 

En mi primer espectáculo me maquillé, me peiné y me puse un leotardo de cuello en V. Era la mitad del verano y hacía mucho calor incluso en eso. Me senté en mi cama, puse mi webcam mirando cara mí y me senté a garabatear en mi bloc de dibujo, aguardando a los clientes del servicio que pedían mujeres desnudas webcam

 

Finalmente llegaron. Mi sala de webcam comenzó a llenarse y empecé a hablar con algunos chicos del chat grupal. Al comienzo solo escribía a máquina: En ese instante vivía en una casa compartida con solo chicos de mi edad y realmente no estaba interesada en que descubrieran mis hábitos a la luz de la luna.

 

Hice 30 € en tokens (la moneda que utilizaban para los pagos a través del sitio) mi primera noche. 30 euros por 6 horas por estar sentada en lencería, coqueteando en red con tipos. No era mucho, pero era más de lo que ganaba desplazándome por Tinder buscando a alguien que realmente deseaba follarme. Sabía que la manera de ganar dinero de verdad era o bien ir a lo 'privado' (abrir un chat privado que le cuesta al usuario una cierta cantidad por minuto) o bien pasar muchos meses en el sitio edificando un seguimiento, ¡como cualquier otro perseguidor de trabajo/fama en Internet!

 

La primera vez que fui a lo privado con un tipo me atemoricé muchísimo. Todo cuanto escribió fue "desnúdate". Y hasta ahora todo cuanto había hecho en una sala de chat era mostrar mis tetas para una afluencia de fichas. Me congelé de miedo escénico y cerré la sala. En mi grupo de chat escribí: "Lo siento, Cam se congeló". Y me desconecté de noche.

 

Eventualmente me volví un tanto más aventurera. Hula-hoop en mi ropa interior mientras que escuchaba a los Monos del Ártico. Asimismo hice yoga, pintar en vivo de espaldas a la cámara web en solo una tanga. Amontoné un par de cientos de dólares en unos días y cobré el cheque mandado al mes siguiente. Para entonces ya me había masturbado ante la cámara para algunos chicos, mas estaba comenzando a ponerme un tanto paranoide con mi cara apareciendo en un anuncio en otro sitio web en algún sitio y alguien que yo conocía viéndola. No tengo nada contra el trabajo sexual, ya que he trabajado en la industria tres veces, pero no me agrada la idea de decir que el hermano o bien compañero de casa de mi novio o uno de mis familiares abra una página a una imagen en movimiento de mi cara a mitad del orgasmo simplemente por el hecho de que, bueno, no creo que mi familia apoye esa decisión.

 

Es una mierda, porque Cam Girling era bastante divertido: Tuve que escoger mis propios horarios, lo que llevaba, lo que hacía y con quién deseaba charlar. La paranoia que venía con el conocimiento del estigma era el único inconveniente. Eso y los trolls azarosos que aparecían y escribían: "Tu cara reluce" en los comentarios. Sí, amigo, hace cuarenta grados. ¿No puedes leer el perfil que dice "australiano"?

 

He considerado abrir mi perfil nuevamente unas cuantas veces desde ese momento, y realmente bien podría cuando supere el "¿qué pensará la gente? paranoia, y memorizar la réplica que he planeado sobre el desempleo juvenil del gobierno en Australia: Con un desempleo juvenil que ronda el trece por ciento , crear tu trabajo usando los recursos que ya tienes (en un caso así, conexión a Internet, webcam, iluminación del estudio y lindas braguitas) se convierte en una alternativa considerablemente más viable que aguardar las llamadas de los 20 currículos que enviaste la semana pasada. Dicho esto, la idea de mis perspectivas futuras de empleo podría verse dañada si esto se descubriera, y me pregunto sobre el porcentaje de dinero que el lugar hace en frente de los porcentajes que hacen las modelos.

 

A veces la autorregulación de las finanzas es la opción mejor para ciertas personas: He sido tratada mejor y más justamente como chica webcam y modelo desnuda que en mi último trabajo de venta al por menor donde, sin ninguna palabra de mentira, fui despedida por "parecer triste". No obstante, a pesar del control que uno puede tener sobre su carrera como Chavala Cam, hay ciertamente discrepancias dentro de la industria, incluyendo cuestiones de seguridad y cuestiones de la futura empleabilidad, como lo que se considera un pago justo y sin garantía de un sueldo mínimo básico por las horas invertidas. Esto deja mucho al azar.

 

¿Lo recomendaría? Depende de la persona, solo asegúrese de hacer su investigación y encontrar otras mujeres en la industria a las que asistir para pedir consejo.


 

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